Los momentos de crisis, como los que se viven hoy en día, suelen dar como resultado un fuerte impulso a las iniciativas de emprendimiento. Sin duda, la razón principal por la que cada vez son más las empresas emergentes que reciben generosas rondas de financiación. Por ello, en el presente artículo se mostrarán las principales tendencias en startups de 2022, así como sus aspectos generales más característicos y las estrategias a seguir.

Qué es una startup: factores diferenciales

Una startup es una empresa de nueva creación basada en el uso de las tecnologías más recientes y en un modelo de negocio escalable, lo que hace que sus opciones de crecimiento sean enormes. No se debe confundir con una pyme en ningún caso.

Estas son, en esencia, las características que diferencian a ambas:

  • Las startups son empresas emergentes y, por lo tanto, carecen de posicionamiento previo.
  • Apuestan con decisión por la innovación mediante el uso de nuevas tecnologías.
  • Suelen explorar nuevos mercados o, en su defecto, buscar soluciones originales para problemas específicos ya existentes.
  • Tienen un enfoque geográfico muy amplio. Por lo general, de carácter global.
  • Su objetivo es hacer crecer sus ingresos de forma exponencial en períodos de tiempo muy cortos (entre dos y cinco años, habitualmente).
  • No necesitan grandes gastos en recursos para poner en marcha su actividad.
  • Buscan financiación en mercados alternativos. Es decir, no suelen recurrir a bancos, sino a business angels o a fondos de inversión.

Todo esto hace que, hoy en día, crear una startup sea una decisión con un riesgo muy bajo para los emprendedores. Además, muchos inversores se sienten atraídos por las enormes ganancias que son capaces de generar a corto plazo. Ventajas que, en momentos de crisis, cada vez atraen a más personas.

Conformidad o cambio en la creación, dos estrategias diferentes

Generalmente, cuando se crean nuevas startups, se sigue el siguiente modelo, el cual se llama de conformidad:

  • Pre-seed. Lo único que existe es una idea de negocio sin desarrollar. El objetivo suele ser buscar socios y una primera ronda de financiación entre amigos y familiares.
  • Seed. El producto mínimo viable se desarrolla en esta etapa y, por ello, quizás la más importante. En este punto, ya se requiere la presencia de business angels y fondos especializados que deseen invertir en una startup.
  • Early Stage. La empresa tiene su producto y empieza a comerciarlo u ofrecerlo como prueba a clientes y usuarios con la finalidad de obtener feedback y mejorarlo.
  • Growth Stage. El negocio ya tiene un producto validado y estrategias de marketing y crecimiento, por lo que se suele necesitar más personal y una fuerte ronda de inversión.
  • Expansión. Llega el momento de ser ambiciosos y buscar mercados más amplios.
  • Exit. O lo que es lo mismo, vender la startup. No importa si es a otra empresa privada o mediante una oferta pública de venta (OPV), lo que implicaría su entrada en bolsa.

Sin embargo, hay otra estrategia. Consiste, fundamentalmente, en no vender la compañía cuando ha superado el resto de etapas y en darle la forma de una empresa convencional. Por ejemplo, la idea de Elon Musk en 2002 era seguir con PayPal, aunque finalmente decidió vender su compañía a eBay. Eso sí, con los 180 millones de dólares que se embolsó, fundó otras startups que sí continuaron este modelo. Hablamos, por ejemplo, de SpaceX.

¿Cuáles son los principales ámbitos de las startups emergentes?

A grandes rasgos, las tendencias en startups de 2022 más proclives y prometedoras son las siguientes:

  • El comercio electrónico. Desde 2020, el año más duro de la pandemia de COVID-19, las ventas en línea han aumentado un 55 %.
  • Herramientas colaborativas para el teletrabajo. Cada vez son más las personas que trabajan desde casa y necesitan software con el que desarrollar sus tareas de manera colaborativa, sobre todo, en sectores muy especializados.
  • 5G. Una tecnología de telecomunicaciones que está expandiéndose rápidamente, pero sobre la que aún resta mucho trabajo. Esta es la razón por la que ofrece tantas opciones de inversión, especialmente, en lo que respecta al Internet de las Cosas (IoT).
  • Ciberseguridad. El auge del teletrabajo y el comercio electrónico está sacando a relucir muchas brechas de seguridad en bancos y empresas. Las soluciones informáticas relacionadas, principalmente, con la protección de datos y la privacidad, gozan de gran demanda.
  • Aprendizaje electrónico. La implantación de modelos educativos para aprender desde casa sigue siendo un nicho de mercado con mucho terreno para explotar.

En definitiva, estas son las principales tendencias en startups en 2022. Sin embargo, hay muchas otras que, en menor medida, también son merecedoras de una mención especial, como por ejemplo, las relacionadas con la protección del medioambiente y la optimización de los procesos agrícolas. En cualquier caso, salta a la vista que tanto fundar como invertir en una de estas empresas emergentes es una apuesta bastante interesante.

 

Publicado por: JosÈ PÈrez Barrozo