Las claves del MVP o ‘Producto Mínimo Viable’

Buena parte de las empresas que se presentan ante los inversores en alguno de los Foros de Inversión de Keiretsu Forum han pasado ya por la fase de crear y probar el conocido como ‘Producto Mínimo Viable’ (MVP en sus siglas en inglés). Es justo pararse y preguntarse cuáles son las claves para que este MVP sea suficiente para probar el futuro producto final y, sobre todo, eficaz a la hora de convencer a futuros inversores.

Recordemos que el concepto de ‘Producto Mínimo Viable’ se extiende a partir de la popularización de la metodología lean startup, que exige una constante experimentación de ensayo-error para determinar la viabilidad del proyecto, ahorrando tiempo y recursos a los emprendedores implicados. En este sentido, la creación del MVP se enmarca en este contexto: se trata de una ‘versión beta’ de aquello que pretende comercializarse, que se testeará con un grupo reducido de mercado potencial (los conocidos como early adopters) y servirá para mejorar dicho producto hasta su versión final. Veamos cuáles son las claves para conseguir un buen MVP y que éste nos ayude en nuestros objetivos.

Análisis de mercado

Previo a la creación del producto mínimo viable, la filosofía lean startup nos recomienda que primero realicemos un análisis de mercado. Antes de lanzarnos con las características y la creación del producto, hemos de tener muy claro a quién va dirigido y quién creemos que será nuestro comprador.

El análisis de mercado, que debe realizarse en función de nuestro contexto y nuestras posibilidades de abarcar dicho mercado, también nos servirá para determinar quiénes son nuestros early adopters, definidos como esa parte de nuestro mercado potencial que están inicialmente más predispuestos a pagar por nuestro servicio o producto. Será precisamente con estos early adopters con los que pondremos a prueba nuestro MVP.

Características del ‘Producto Mínimo Viable’

Entre todo lo que podamos tener en mente que debe cumplir un MVP, destacamos las cuatro características subrayadas por el experto Javier Garzas en su blog.

  • El MVP no va de crear productos “mínimos” ni algo rápido. El MVP es el producto final pero solo con las características imprescindibles para que se pueda poner a prueba. Debe tener todo lo que necesita el usuario y su testeo por parte de los early adopters hará que se incluyan o excluyan características.
  • El MVP es una primera versión de nuestro producto. Es la versión que nos permitirá recoger el máximo de información posible, validando todas sus características con el mínimo esfuerzo de tiempo y recursos.
  • Conseguir el máximo de feedback a través del MVP requiere esfuerzo por parte del emprendedor: se necesita hablar con clientes, obtener métricas, analizar la respuesta de los early adopters, etc.
  • Una buena definición de ‘Producto Mínimo Viable’ sería “lo mínimo por lo que un cliente estaría dispuesto a pagar”

Canvas

Toda la información necesaria para trabajar el MVP está ligada al lienzo de modelo de negocio o modelo canvas, un documento que ayuda a identificar visualmente aspectos tan clave como los clientes potenciales, la proposición de valor, los canales de venta y las relaciones que tendrá la empresa.

Es recomendable completar este modelo canvas antes de inciar el MVP para tener claro, por un lado, quiénes serán los early adopters y, por el otro, todas las características que podría demandar nuestro público objetivo. Siguiendo la definición propuesta en la sección anterior, no podemos olvidar que el MVP se supone que es el producto mínimo por el que un cliente ya estaría dispuesto a pagar.

¿Qué tipo de startup puede tener un Producto Mínimo Viable?

Aunque su nombre así lo señala, el PMV no obliga a pensar en un producto, en algo industrial, ni tampoco en un hardware. Un producto mínimo viable es aquel bien que nos va a ofrecer una empresa pero en su versión más básica, con las características suficientes para ser testeado en el mercado. Tanto un B2C (negocio a cliente) como un B2B (negocio a negocio) pueden desarrollar su PMV, así como startups que se basen en servicios a través de apps o software.

Lo importante a la hora de desarrollar el producto mínimo viable es tener en cuenta que para muchas startups puede se indispensable contar con el feedback generado entre un sector de su mercado potencial, para mejorar y cambiar lo necesario con el objetivo de que el producto final sea lo deseado por el mercado. Por eso muchos emprendedores destinan su primera ronda de inversión total o parcialmente al desarrollo de este producto mínimo viable. Si tienes preparado tu PMV y necesitas inversión para los próximos pasos, no dudes en presentar tu startup ante nuestros inversores. Infórmate en este enlace.

2018-12-03T18:36:08+00:00
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